miércoles, 18 de julio de 2007

Mi Maracaibo

Fui dada a ver la luz en Maracaibo-Venezuela. Siendo niña, los chicos de la escuela, los del vecindario, todos me llamaban "La españolita", debido a que mis padres eran inmigrantes oriundos de España, su marcado acento castellano, mi educación, mis rasgos extranjeros y muchas de las costumbres con las que crecía me distinguían a la legua del común; esto me causaba gran disgusto pues yo me sentía absolutamente venezolana en mi alma. La gente no dudaba en repetirme, españolita tal cosa o tal otra, solo por ver la cara que ponía.
Corrían otros tiempos; la era de la globalización y las computadoras nos sumergirían unos cuarenta y pico de años más tarde.
Cuando tenía unos cinco y seis años de edad alguien me llamó "españolita", recuerdo que estaban mis padres presentes, y dije con un orgullo bien salido del pecho: "Yo soy venezolana, maracucha y zuliana".
Todos se echaron a reir al escuchar mi salida imprevista, y hasta el sol de hoy, cuando me preguntan de donde soy, esa es mi respuesta!